
Hay muchos niños que llegado el año, ya van adquiriendo parte de su personalidad, y tienen la capacidad de hacernos ver cuando están muy felices y eufóricos como también cuando algo les disgusta o no les agrada.
Algunos infantes suelen autoagredirse golpeándose contra los muebles, o el piso ante una negación de parte de los padres, y como tales nos preocupamos por ello, pero a esta edad los pequeños apenas tienen control sobre sus emociones, especialmente cuando se sienten frustrados y los que poseen mayor temperamento pueden llegar a los extremos.
Hay que asegurarnos como padres que no se hagan daños serios y que requieran de cuidados, incluso debemos tener lugares blandos y protegidos donde el niño se movilice o donde colocarlo en estos momentos de rabietas.
Es sumamente importante que como padres no tratemos de imponer nuestra propia voluntad, ya que por el contrario en vez de colaborar, este comportamiento tenderá a mantenerse. Recordemos que los niños están desarrollando su personalidad.
Es necesario no someterlo a situaciones frustrantes, lo que no queremos decir es que lo consienta en todo, pero si que le tratemos con mucho cariño y serenidad, sin perder la paciencia, mostrándonos de esta manera él irá aprendiendo a manejar las situaciones que lo sobrepasan y controlar sus nervios.
Foto: danielasilicz