
En el último trimestre de embarazo deberíamos prescindir de los deportes en los que los riesgos sean aumentados, la equitación por ejemplo, exponer a la mujer a caídas no deseadas.
La práctica de patín, esquí y algunos otros deportes, pueden provocar accidentes que generan gran exigencia sobre las articulaciones de los miembros inferiores. Cuando se trata de actividades físicas es recomendable, que no se practique por períodos prolongados. Salvo que la embarazada tenga un buen entrenamiento previo, no es aconsejable que realice abdominales ni flexiones, ni que utilice aparatos con grandes exigencias musculares. Los ejercicios intensos pueden provocar contracciones uterinas que muy excepcionalmente pueden iniciar trabajo de parto anticipados.
Por otro lado en esta etapa deberíamos evitar subir y bajar escaleras domésticas, sillas o bancos para alcanzar los placare, armarios o estantes. Es mentira que levantar pesos puede provocar la rotura de la bolsa, en este trimestre lo que si puede suceder es que se lesionen la columna vertebral. En el caso que la mamá sufra dolores en la pelvis y en la parte superior de los muslos, es mejor que evite manejar su vehículo por zonas transitadas, ya que algunas respuestas a determinadas situaciones de transito, prodrían verse dificultadas.
Foto: Rahego