
Ya en un artículo anterior te había comentado sobre las contracciones Braxton Hicks, sus síntomas y el efecto que tienen en el cuerpo de la mujer embarazada. Pues en este artículo te traigo algunos consejos para cuando estas contracciones se vuelvan incómodas y para cuando sea el momento de llamar al doctor.
Si estás a unas pocas semanas de dar a luz y las contracciones Braxton Hicks te están incomodando puedes tratar lo siguiente:
- Cambia tu actividad o tu posición. Algunas veces caminar puede aliviarte un poco. En otras ocasiones descansar alivia estas contracciones, a diferencia de verdaderas contracciones que seguirán sin importar lo que hagas.
- Toma un baño caliente para ayudar a tu cuerpo a relajarse.
- Intentar tomar un par de vasos de agua, porque estas contracciones algunas veces pueden ser producidas por deshidratación.
- Intenta algunos ejercicios de relajación o respirar despacio y profundamente. Esto no parará las contracciones Braxton Hicks, pero te pueden ayudar a sobrellevarlas.
Debes llamar a tu médico o a la comadrona si aún no has alcanzado las 37 semanas y tus contracciones se están volviendo más frecuentes, rítmicas o dolorosas y si tienes alguno de los siguientes signos de trabajo de parto prematuro:
- Dolor abdominal, como un calambre de los que tienes durante el periodo, o más de cuatro contracciones en una hora, incluso si no duelen demasiado.
- Cualquier sangrado o manchado vaginal.
- El incremento de cualquier emisión vaginal o el cambio del tipo de emisión, si se vuelve más líquido, mucoso o con sangre, incluso si es sólo de color rosa.
- Incremento de la presión pélvica, que se siente como si el bebé estuviera empujando hacia abajo.
- Dolor bajo en la espalda, en especial si es nuevo para ti.
Foto: molly_darling