
Mientras más tiempo juguemos con nuestro bebé, más es el estímulo y la calidad de cariño que el recibe de nuestra parte. Acá dejamos dos juegos para que pongas en práctica, ” el ascensor” y la ” montaña rusa” Con ambos el niño aprenderá a coordinar sus movimientos tanto de las manos como de su cuerpecito, al igual que sus músculos entre sí.
El ascensor
Tomaremos al bebé de las axilas y lo acostaremos sobre nuestras piernas, a modo de gracia le diremos “vamos a viajar en el ascensor!”, ” ¿ A que piso va señor?”, entonces subiremos las piernas subiéndolo y luego bajándolo, podemos probar cargar junto con el su peluche y bajarlos en diferentes momentos, y de pronto , el ascensor puede dañarse, y sube y baja rápidamente de la planta baja a la terraza sin parar, y muy rápido. El niño estallará de alegría y de paso nosotros haremos algo de ejercicio.
La montaña rusa
Colocaremos en este juego al bebé boca abajo sobre nuestro antebrazo con su carita viendo hacia afuera, y lo preparamos para viajar en la montaña rusa, anunciamos la salida, “listos todos? ahí vamos!” Entonces subimos y bajamos, avanzamos y retrocedemos, lo damos vuelta, progresivamente y de a poco aumentando la velocidad. este tipo de movimientos un poco más fuertes contribuyen a desarrollar su sistema vestibular, que es el encargado de que el bebé tenga un mejor equilibrio. También lo ayudan a percibir el espacio. A partir de los 6 meses el movimiento se convierte en su atracción por lo que es importante ofrecerle una cantidad de juegos relacionados con el mismo.
Foto: Gacias a bfhoyt