
Cuando nuestro pequeño bebé, comience a desplazarse por la casa, los papás debemos acondicionarla haciendo de ella un lugar bien seguro, más allá de lo estético.
La cocina es el lugar más peligroso de la casa, para los bebés, debemos tener cuidado con los mangos de las sartén que dejamos al fuego, los cuchillos, la batidora, la freidora, y cualquier tipo de electrodomésticos que pudieran estar al alcance de nuestro hijo, al igual que los productos de limpieza que son sumamente peligrosos, siempre deben estar guardados bajo llave para que el bebé, comenzando a gatear, no tenga ningún tipo de contacto con ellos.
En cuanto a las descargas eléctricas, debemos recordar tapar todos los enchufes, a los bebés en esta etapa, les resulta muy curioso esos agujeritos tan pequeños en los que meten los dedos sin pensarlo dos veces. También conviene retirar todos los adornos que pueden caerle encima, jarras, ceniceros, objetos de cristal, que son muy peligrosos, porque al romperse no solo pueden golpearlo sino que además pueden provocar severos cortes, y por supuesto, no hay que dejar cables desparramados por el piso.
No debemos olvidar tampoco objetos delicados, de su alcance, todo aquello que el bebé, puede encontrar a su paso por el piso, como agujas, tijeras, o cualquier pequeñez que se nos haya caído de alguna superficie más elevada, y aquellos objetos que caídos de determinada altura puedan romperse lastimando al pequeño.
Foto: Gracias a emrank