
Existe un gran número de complicaciones que se pueden presentar con mayor frecuencia en los bebés prematuros que en los que nacieron a los nueve meses. Los bebés de término completo tienen problemas en baja cantidad y son moderados, mientras que aquellos que nacen entre las 32 y 34 semanas de gestación pueden tener un gran número de complicaciones que van desde moderadas hasta severas.
Una gran cantidad de bebés cada año, en especial aquellos que nacieron antes de la semana 34 de gestación, sufren del Síndrome de distrés respiratorio, que ocurre en los recién nacidos cuyos pulmones aún no se encuentran lo suficientemente maduros, por lo que la edad gestación es vital en esta enfermedad.
Un pediatra puede sospechar que un bebé tiene este síndrome si se le dificulta respirar. Unas radiografías de los pulmones y exámenes de sangre usualmente son suficientes para confirmar el diagnóstico. Luego sólo es hacer un tratamiento con tensoactivos, y algunos bebés necesitan oxígeno adicional y asistencia mecánica para mantener los pulmones inflados.
Los bebés prematuros algunas veces dejan de respirar por 20 segundos o más, y esa interrupción es llamada apnea, que puede estar acompañada por un bajo ritmo cardiaco. Los niños prematuros constantemente son monitoreados y si dejan de respirar una enfermera estimulará al bebé para que respire otra vez tocándolo o rozándole las plantas de los pies.
Foto: César Rincón