
Para conseguir una perfecta lactancia y una segura alimentación de tu bebé, recuerda siempre tener en cuenta que el variar de posición es un aliado en esos momentos, en tu dieta no deben faltar alimentos como frutas y verduras frescas, además de cereales. No olvides ingerir buena cantidad de líquidos, ya sea mediante aguas minerales, caldos, infusiones etc.
Es importante que siempre te mantengas hidratada, incluso bebiendo un vaso de agua antes de dar el pecho y otro luego cuando el bebé haya concluido su alimentación, Tampoco dejes de descansar, siempre que tu hijito lo permita dedícale horas al sueño y a tu reposición de energías.
Puedes amamantar en varias posiciones:
- Acostada: Acerca al bebé al pecho, de manera que ambos queden enfrentados, vientre con vientre por así decirlo, puedes colocarte una buena almohada en la espalda para estar más cómoda.
- Sentada: Generalmente casi todas amamantamos sentadas a nuestro hijo, apoyando su cabecita en la articulación de nuestro codo, y el resto sobre de su cuerpo sobre la falda, puedes colocar una almohada entre tu hijo y tu cuerpo así el se podrá sentir más seguro y alimentarse mejor.
- Invertida: En esta posición el bebé esta apoyado en una almohada debajo del brazo de su mamá, prendido del seno del cual se va a amamantar, sostenemos con una mano la cabeza del bebé, en esta posición se pueden amamantar mellizos y es muy útil en mamás que han pasado por una cesárea, además facilita el completo vaciado del seno de la madre.
Foto: Gracias a Raphael Goetter