
Como ya hemos citado en otras oportunidades, la piel de nuestro bebé es muy sensible y puede irritarse con mucha facilidad, al entrar en contacto con sustancias químicas contenidas en las prendas nuevas, o por los jabones o detergentes que utilizamos para lavar sus prendas ya usadas.
Para evitar este tipo de problemas lo más aconsejado es enjuagar dos veces las ropitas de nuestro bebé. y todos los objetos lavables que estén a su alcance, antes de que tomen contacto con su piel. Durante los primeros meses deberá lavar la ropa de su bebé por separado de la del resto de la familia.
Por el contrario de lo que se suele observar en las publicidades, el niño no necesitará ni cremas ni aceites ni talcos extras, pero en caso de tener la piel muy seca, puede utilizar cremas para bebés, sin olvidar que no deben contener perfume, ni sustancias químicas, que podrían irritar la piel del lactante. Si la piel de su bebé se seca mucho podría ser porque esta bañandolo muy seguido. Báñelo solamente una vez por semana a menos que sea necesario, de no ceder recuerde consultarlo con su pediatra.
En cuanto a las uñas, las primeras semanas son muy pequeñitas y crecen a deprisa por lo que seguramente tenga que estar alerta a ello, y cortarlas al menos dos veces por semana. De esta manera evitamos que el bebé se arañe o lastime. Los cortadores de uñas para bebés, son los más prácticos, al igual que las tijeras de uñas, con la punta roma.
Un buen momento para hacerlo suele ser luego del baño, siempre teniendo presente que las uñas de los pies requieren menos cuidado ya que son blandas, y no crecen tan rápido.
Foto: rangust.