
Es muy común que llegado los 2 o 3 años de edad, el niño se despierte exaltado a mitad de la noche dando un grito y diciendo que tiene miedo.
Esto ocurre cuando cambian de un ciclo de sueño al otro, y es porque se sienten solos, no están en nuestra presencia, y se encuentran en silencio en medio de la oscuridad.
Este no es todo el problema en sí, la verdad es que más allá de la hora los niños cuando despiertan asustados no pueden volver a dormirse solos, y necesitan de los mismos elementos de contención que tenían antes de irse a la cama, sobre todo la presencia de los padres, que los hace sentir muy seguros.
En un principio casi todos los padres accedemos a esta necesidad y nos cruzamos a su cama o lo llevamos a la nuestra para que retome un sueño tranquilo. pero no está del todo bien, dado que limita la autonomía del niño.
Para evitar esta situación lo primero que debemos asegurarnos es que no está viviendo ninguna situación traumática que pueda llevarlo a tener miedos por las noches, para evitar que el miedo sea una excusa que ellos suelen utilizar para mantenernos todo el tiempo a su lado. Es importante que le enseñemos a estar solo mediante juegos, como la escondida, que transcurra tiempo por el pasillo que tiene poca luz, para que no se asuste en la oscuridad, y permanezca de a ratos jugando solo.
De esta forma poco a poco se irá habituando a estar solo también por la noches, y mientras tanto cuando se despierte exaltado, concurra a su cuarto lo calme, ofrezcale un juguete y una vez que el niño esté tranquilo vuelva a su habitación. No debe esperar a que el niño se duerma porque cuando intente separarse nuevamente de él se despertará otra vez envuelto en llanto.
Foto: Gracias a Kessiye’