
Un tema que ocupa largas discusiones entre los padres y demás miembros de la familia es el nombre que llevará el bebé que está por nacer.
Algunas personas recurren al nombre de los padres o de familiares. En otros tiempos, se acostumbraba colocar al niño el nombre del santo correspondiente al día de su nacimiento. Actualmente, los padres consultan guías de significados de nombres o recurren a los de estrellas de TV o combinaciones de nombres conocidos.
Muchas veces los resultados son aceptables, sin embargo, un gran numero de casos terminan siendo desastrosos. Bebes con nombres como Anfiloquio, Austreberto, Usnavy, Electroauto, Macguiver y muchos más son el resultado de desafortunados intentos.
Para elegir un nombre a la criatura por nacer, hay algunos principios de sentido común a seguir:
- En primer lugar, el nombre debe ser de fácil pronunciación y escritura. Si no, genera demasiados inconvenientes.
- El nombre no debería tener una fonética que dé lugar a dudas. Nombres como Restituta ocasionarán traumáticas burlas en la etapa escolar.
- Las combinaciones de dos o más nombres rara vez son acertadas.
- Colocar a los hijos el nombre de los padres suele traer posteriores confusiones familiares. Cuando hay más de un Juan González en la casa, las llamadas telefónicas y otras situaciones comienzan a ser confusas.
- Repetir varias veces el nombre junto al apellido ayuda a detectar si ambos combinan. Los nombres que riman con los apellidos suelen ser contraproducentes.
- Siendo más exigentes, podría intentarse un nombre cuya pronunciación sea medianamente fácil en varios idiomas.
- Al colocar segundo nombre, debe seguirse el mismo principio que con el apellido: intentar una buena combinación y evitar las rimas.
- Evite buscar nombres históricos complicados o imitar nombres de celebridades. Pasarán de moda pronto.
Aunque las personas externas no deben influir en su decisión, consultar opiniones sobre sus alternativas puede ayudarle a tener una perspectiva distinta sobre los nombres que está considerando para su bebé.
Lo ideal es elegir el nombre con cierta antelación, ya que sería interesante incluirlo en su estimulación intrauterina. Sin embargo, si no logra decidirse, el parto será la fecha límite para elegir el nombre de la persona que más importante en tu vida, tu bebé.
Foto: ishane