
La adquisición del lenguaje tiene lugar en varias etapas. Su hijo ha estado recibiendo información sobre el lenguaje desde que nació, al oír los sonidos que emiten todas las personas que lo rodean, y ha observado como se comunican entre sí. Al principio le interesa más el tono de la intensidad de la voz, notará cuando usted le hable utilizando un tono suave y dulce, se tranquiliza y deja de llorar, sin embargo cuando le grita con enojo sucede lo contrario, porque su voz le transmite el mensaje de que algo va mal.
Cuando su hijo tenga aproximadamente cuatro meses no solo percibirá el modo en el que le habla, sino que empezará a discriminar sonidos individualmente. escuchara las vocales y las consonantes, y empezará a darse cuenta de como se combinan formando las sílabas, palabras y con el correr el tiempo las oraciones.
Aparte de oír sonidos, su hijo ha estado produciéndolos desde el principio, primero en forma de llanto y luego de ruiditos o gorgojeos. Alrededor de los cuatro meses empezará a balbucear, utilizando muchos de los ritmos y características de su lengua materna. Aunque al principio sus balbuceos pueden parecerle sin sentido, si lo escucha atentamente, percibirá como modifica la entonación, como si estuviera afirmando o preguntando algo.
Para estimularlo converse con él, a todas las horas, cuando diga una sílaba reconocida repítala y seguidamente diga algunas palabras simples que contengan esos sonidos. Su participación en el desarrollo lingüístico de su hijo será aún más importante a partir del séptimo mes, que empezará a imitar activamente los sonidos del habla.
Foto: rooooo84