
Los chupetes mal diseñados pueden hacer que el niño se atragante con una pieza suelta, por lo que a la hora de adquirir uno en el mercado debemos garantizar que sea seguro para nuestro bebé.
Elija chupetes que no puedan desmontarse, los que estén hechos con una sola pieza de plástico son particularmente seguros. Si tiene dudas al respecto, pida consejos a su pediatra.
La pieza redonda de plástico que separa la mamadera del asa de seguridad debe tener por lo menos 1 1/2 pulgadas de diámetro, para que el bebé no se pueda meter el chupete entero en la boca. Así mismo, debe ser de plástico duro y tener agujeros para la ventilación.
Después de recoger el chupete u entregárselo a su bebé por enésima vez, puede sentirse tentado de atárselo, o colgarselo alrededor del cuello, Bajo ningún punto de vista haga esto. El riesgo de estrangulamiento es demasiado alto.
Los chupetes se estropean con el paso del tiempo. Revíselos periódicamente para comprobar si la goma está descolorida o desgastada. Si es así, repóngalo.
Muchos pediatras no recomiendan el uso de chupetes, debe consultarlo siempre con él a la hora de tomar la desición de otorgarle uno a su bebé.
Foto: jacobocanady