
La primera vez que la niñera trabaje para ti, pídele que llegue media hora antes del momento en que te tengas que ir. Esto le dará más tiempo para saber sobre ti, tu casa y, por supuesto, tu hijo. Incluso podrías pedirle que venga algunos días antes y juegue con tu hijo mientras tu estás en casa.
Bríndale toda la información que puedas, desde los número telefónicos de emergencia hasta lo que no puede tocar en la nevera. Muéstrale como funcionan las cerraduras de tu casa y asegúrate de que sepa en donde están todas las cosas. En particular, puedes llevarla al lugar de cambio de pañales y mostrarle en donde están todas las cosas.
Hazle saber el horario que ya tienes con tu hijo y explícale las rutinas para ir a la cama, así como los procedimientos para el baño y las comidas. Si va a cocinar o a calentar la comida, muéstrale todo en la cocina. Y si le va a dar a tu hijo de comer con la botella, asegúrate que sepa todos los procedimientos. También debes decirle con anticipación todo lo que el niño puede y no puede hacer.
Recuerda dejarle el número de tu teléfono móvil, así como la dirección y el teléfono de donde vas a estar, lo que es importante en caso de que vayas a algún lugar en donde tengas que apagar el teléfono o no lo oigas bien. Si vas a estar en un lugar más lejano, dile cómo contactar a los vecinos o a otros familiares que vivan cerca en caso de que necesite ayuda. Incluso podrías llamar a tus vecinos cercanos y avisarles que tednrás una nueva niñera, para que sepan en caso de que algo ocurra.
Foto: audrey_sel