
Por lo general a nuestro pequeño hijo no le gustará permanecer sin ropas por tiempos prolongados, no es del agrado de un bebé estar desnudos, al estar privados del abrigo se sienten desprotegidos, ya que su piel es muy sensible y delicada, sobre todo al roce del aire, y mucho más si es recién nacido.
En cierto modo no existen reglas universales que deban tomarse en cuenta a la hora de comprar ropas para un bebé, pero la idea es elegir prendas que puedan colocarse y quitarse con facilidad y evitar aquellas que suelten pelos o pelusas que puedan provocar alergias, o poner molesto al bebé.
También se debe tener en cuenta, que las prendas de nuestro hijo, no contengan adornos ni elementos que puedan desprenderse con facilidad, ya que se podría ahogar o atragantar con ellas, tengamos presente que los bebés se llevan todo cuanto pueden a la boca, o sin querer pueden ser inhaladas. Es recomendable utilizar prendas de fibras naturales como el algodón que absorben la humedad, y no producen irritaciones ni alergias.
La ropa debe ser siempre amplia para permitir libertad en todos los movimientos y facilidad y practicidad para las mamá a la hora de tener que vestir al niño, aunque las prendas mas intimas, como ranas (pantalones con pies), enterizos, y camisetas no deben ser muy holgadas, para evitar que sin querer el bebé pueda quitárselas con sus movimientos.
Foto: lurogo