Motivos de la agresividad infantil

Niños agresivos

Todos los niños a partir del primer año de edad pueden tener momentos o ataques de agresividad, junto con los impulsos contrarios de cariño y amor. Son reacciones adaptivas e incluso necesarias para la supervivencia y el desarrollo normal y deben ser vividas por el niño.El problema surge cuando la agresividad se mantiene con el tiempo, la cual se convierte en la forma habitual de el niño resolver sus conflictos, llamar la atención de los demás y de conseguir lo que quiere.

En la primera etapa de su vida, el niño aún no sabe qué puede y qué no puede hacer, esto lo puede desconcertar y provocarle inseguridad. Esta agresividad inicial puede ser atendida, como una forma de pedir límites para obtener dicha seguridad.

Causas de la agresividad infantil

En ocasiones las madres se encuentran observando a sus pequeños de preescolar jugar con otros cuando de repente ven como golpean a otro chico en la nariz. Y claro que es un asunto para preocuparse, pero pocos padres saben que a esta edad esto es una parte normal de su desarrollo.

Muchos niños a esta edad toman los juguetes de sus compañeros, pegan, patean y gritan hasta ponerse azules. En algunos casos esto tiene que ver con el miedo, una reacción normal cuando los niños se sienten atrapados por otros, por ejemplo, o cuando sienten que les están quitando algo que es de ellos.

En otros casos tiene que ver con las circunstancias que están viviendo en el momento. Por ejemplo, a esa edad están aprendiendo cosas nuevas como a utilizar las tijeras y a hablar con frases un poco más complejas, lo que en ocasiones puede causar frustraciones que pueden desembocar en golpes y patadas.

Y si por ejemplo, es la primera vez que van al preescolar o a la guardería, hasta ahora se están acostumbrando a estar lejos de casa, lo que puede hacerlos sentir abandonados y resentidos, sentimientos que descargan en otros chicos que están constantemente alrededor. O simplemente, sólo puede ser que están cansados y hambrientos y, al no poder utilizar todas las palabras, responden mordiendo, pegando y pateando.

La buena noticia es que los pequeños suelen superar esa etapa tarde o temprano, a medida que van aprendiendo que es mejor utilizar las palabras en vez de sus puños y pies. La clave está en enseñarles que se obtienen mejores resultados al hablar cuando se tiene un problema que al hacerlo con agresiones. En el próximo articulo os daré algunos consejos para lidiar con la agresividad infantil.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here