Cómo podemos colaborar con un bebé prematuro

Cuidados del bebé prematuro

Como madre de un bebé prematuro que nació de apenas 30 semanas y con un peso de 1300 gramos, debo reconocer que una los ve tan frágiles dentro de la incubadora, que da miedo hasta tocarlo. El 90% de los bebés que nacen prematuramente incluidos aquellos llamados “grandes prematuros” que nacen de 22 semanas y con un muy bajo peso, crecen sin demasiados problemas y se desarrollan como cualquier otro bebé.

Sin embargo, acariciarlo, tocarlo, y hablarle forma parte de cualquier equipo que lo cuide, además de cambiarle los pañales, alimentarlo y bañarle. Y siempre que tengamos la posibilidad, es lo mejor que podemos hacer para colaborar con la recuperación de nuestro pequeño.

Poco después del nacimiento muchas veces nos preguntamos que pasó, que hicimos mal, sobre todo al ver que las otras madres tienen a su lado al bebé y nosotras nos quedamos ahí, viendo solamente cuando nos permiten ingresar donde lo tienen, llenas de culpa, impotencia, y hasta muchas veces ira.

De todos modos muchos son los estudios que indican que es fundamental el contacto con el bebé, y hacernos cargo por completo de sus cuidados, dentro de todo lo que sea posible, ya que está comprobado que reduce la ansiedad de los padres, sobre todo de la madre, y acelera la recuperación del niño. Lo importante es ir poco a poco aprendiendo a comunicarnos con nuestro bebé sin miedo, en los pocos momentos en los que nos permitan compartir. Por poco que pensemos que podemos hacer, la presencia de los padres en estos momentos es fundamental porque el bebé siente absolutamente todo.

Consejos a tener en cuenta al momento del alta

  • Durante los primeros días mientras se acostumbra el bebé a la casa, trataremos que nuestro bebé esté en contacto con muy pocas personas, y debemos evitar que se relacione con personas que estén enfermas.
  • Si tenia algún peluche mientras estuvo en la incubadora, debemos colocárselo junto a él en la cuna, y debemos utilizar siempre su mantita, ya que percibe los olores, y de esta manera evitaremos el cambio brusco de un ambiente al otro.
  • Con el correr de los días poco a poco iremos haciendo una vida normal, adaptándonos en la marcha, y escuchando las recomendaciones que nos dé el pediatra o neonatólogo que conozca bien del caso particular de cada bebé.

Muchas veces recomiendan que los bebés prematuros, no asistan a guarderías, al menos los dos primeros años de vida. Esto no quiere decir que no puedan llevar una vida parecida a la de los demás niños, sin ir de visitas a la casa de sus abuelos o sin salir a la plaza, solamente que tenemos que ser un poco más cautelosos en sus cuidados. Debemos tener presente que un bebé de estas características, alcanza su completa inmunidad a los 4 meses de edad.

Nota: Este post ha sido creado el día 3 de junio de 2013, pero ha sido modificado para mejorar su contenido.

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