Efecto Mozart: no es la realidad


La música clásica se ha comprobado que sirve para calmar a tu bebé y tal vez para que en un futuro sea amante de este tipo de música, pero hasta el momento no se ha probado científicamente que sirva para volver a los niños más inteligentes, como se afirma en algunos lugares. Algunos investigadores han descubierto que el popular Efecto Mozart no es verdad.

En el año 1993, investigadores de la Universidad de California empezaron a hablar de lo que ellos llamaron el Efecto Mozart, que es el incremento temporal de la inteligencia después de escuchar una sonata en piano de este compositor, después de que hicieron un estudio en el que varios estudiantes universitarios reportaron mejores desempeños en sus estudios después de escuchar la música del compositor, en comparación con aquellos que no la escucharon.

Se dijo que el efecto del incremento de la inteligencia era temporal, de máximo quince minutos, pero esto no funcionó para alejar a políticos e investigadores que afirmaban que la música de Mozart era casi milagrosa, afirmando que incluso podía aliviar dolores físicos y problemas mentales. Claro, todo sin ninguna evidencia científica que lo probara.

Un estudio más reciente de la Universidad Estatal de los Apalaches, no logró encontrar los mismos resultados que los primeros estudios, descubriendo que la ausencia o presencia de música clásica en general, y de Mozart en particular, no tiene ningún cambio en personas adultas o en bebés. Incluso, uno de los investigadores del estudio original ha afirmado que las evidencias nunca fueron tan fuertes y que la teoría de personas inteligentes al escuchar música en realidad nunca tuvo una base en la realidad, aunque asegura que esta música si puede ayudar al cerebro a estudiar mejor las matemáticas.

Foto: Josiah Lau Photography.

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