Estimulación del recién nacido a través del contacto físico

El contacto físico es una forma de transmitir afecto, de proporcionar cuidados y de establecer vías de comunicación con el recién nacido, especialmente en sus primeros días de vida, en la difícil tarea de acostumbrarse al mundo exterior.

Estas primeras rutinas de piel a piel entre madre e hijo, generalmente se ven inauguradas por la práctica de la lactancia materna. El hecho de amamantar no sólo alimenta, sino que además permite un reconocimiento del olor y del tacto de la progenitora, que le brindará su primer apego.

El apego es lo que se conoce en psicología como la capacidad de formar y mantener relaciones. Es importante que el niño aprenda desde pequeño a establecer lazos estrechos y agradables con los otros, que finalmente serán los que les otorguen bienestar, seguridad, consuelo, placer.

Esta primera relación de apego con nuestra madre se ve facilitada por las hormonas segregadas en el parto que alientan el sentimiento de dependencia mutua.

Los contactos iniciales son los que explican el por qué los bebés pueden reconocer el olor de su madre entre muchos otros olores, diferenciar su voz, y encontrarla mucho más rápidamente si es acunado por ella y no por otra persona.

Por eso te recomendamos algunos ejercicios que puedes poner en práctica que de seguro te permitirán ir reconociendo a tu bebé y establecer un vínculo emocionalmente fuerte:

  • Háblale y acarícialo, esto lo ayudará a acomodarse en el espacio exterior que le es todavía extraño y puede  asustarlo.
  • Tómate tiempo para cambiarlo, ésto le transmitirá seguridad.
  • Juega con él, balbuceando un poco, haciéndole cosquillas para darle placer y relajarlo.
  • Cuando llore, acércale a tu pecho. El estar acurrucado y escuchar los latidos de tu corazón bastará para calmarlo.
  • Si está nervioso, envuélvelo en una mantita y acúnale en tus brazos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here