Homeopatía en bebés

La homeopatía es un sistema de medicina alternativa que emplea remedios carentes de ingredientes químicamente activos, en dosis mínimas. Sus sustancias producen efectos semejantes a los síntomas de la enfermedad que se desea combatir, y así se activa la respuesta metabólica. Es utilizada por la mayoría de las personas de manera complementaria a la medicina convencional y se ha difundido de manera notoria en los últimos años, principalmente por que de esta manera pueden evitarse algunos efectos adversos de los medicamentos alopáticos.

Según la  Comisión Europea, actualmente 100 millones de europeos la utilizan mientras que en España, ya es el 30 por ciento de la población la que recurre a este tipo de medicina con asiduidad.

Dentro de este auge, puede observarse un importante aumento entre los lactantes y los niños. Esto parecer tener su motivación en la percepción de los padres hacia la homeopatía, como una manera de curar más segura, inofensiva y sin efectos tóxicos.

Si bien esta alternativa debe ser utilizada previa consulta médica, en general muchos especialistas la recomiendan para tratar problemas pediátricos agudos o crónicos, como las alergias, la diarrea, cólicos, asma, conjuntivitis, eccemas e incluso los desordenes de la conducta.

La consulta a un médico homeópata, normalmente incluye una extensa entrevista y una evaluación de los síntomas del niño. Los problemas de salud anteriores, la historia clínica familiar, los patrones de sueño, las preferencias alimentarias, el temperamento y las pautas conductuales serán anotadas por el médico. A partir de estos datos, el homeópata realiza un perfil del paciente, y determina el tratamiento.

En el mercado podemos encontrar dos tipos de remedios: los medicamentos homeopáticos simples y los de fórmulas más complejas.

En lactantes y en niños menores de 2 años, es aconsejable utilizar la homeopatía en glóbulos para que los chupen o los tomen disueltos en agua o leche en el biberón. Las gotas homeopáticas están más indicadas para los niños mayores de 2 años, y se disuelven en agua, leche o zumo, debido a su contenido alcohólico de 45º.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here