Uso del flúor para los dientes de los niños

Desde hace ya más de cinco décadas los odontólogos recomiendan el uso de flúor para el cuidado de los dientes en adultos y especialmente en niños. Su utilización periódica aumenta la resistencia del esmalte, favorece la remineralización y posee una importante acción antibacteriana.

Los beneficios del flúor se multiplican si es aplicado en niños pequeños, ya que sus piezas dentales aún están en proceso de formación.

El flúor puede administrarse de forma sistémica (en forma de gotas) o de forma tópica, como colutorio y dentífrico. Durante la formación dentaria el flúor sistémico se incorpora a la estructura cristalina del esmalte y da lugar a la formación de fluorapatita y fluorhidroxiapatita, que hace al esmalte más resistente a la desmineralización.

Esta medida preventiva siempre debe ser supervisada e indicada por un especialista. En algunos casos, el odontólogo será el que aplique una capa protectora de flúor en la consulta periódica en forma de gel, de barniz o de soluciones. Sin embargo en la actualidad muchos productos que contienen flúor pueden utilizarse en la rutina de cepillado diario como enjuagues bucales, dentífricos y hasta chicles.

Las dosis de flúor requeridas pueden variar considerablemente de un niño a otro y dependerá de los hábitos alimenticios, de la higiene bucal y del nivel social que posea.

Algunos pediatras desaconsejan el uso de suplementos de flúor en bebés menores de seis meses, mientras que otros recetan flúor en gotas que pueden ser agregadas al biberón o al cereal del niño una vez al día. La cantidad generalmente aconsejada para niños de menos de 3 años es de 0.25 miligramos diarios.

En cualquier caso, las visitas a edades tempranas al dentista son las que aseguran un mejor control de la salud bucal.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here