Qué hacer cuando se cae mi bebé

Los recién nacidos presentan un cuerpo muy frágil, por lo que los padres deberán aprender a cargarlo, a cambiarlo y sostenerlo con firmeza para evitar cualquier movimiento brusco que pudiera ocasionarle una lesión.

Durante los primeros meses, los bebés no pueden mantener erguida su cabecita y necesitan ser sostenidos de manera segura, sin embargo pueden realizar movimientos de desplazamiento si los dejamos en una cuna, en el cambiador o en una cama, por lo que se vuelve imprescindible vigilarlos permanentemente y nunca dejarlos solos por periodos extensos, ya que podrían caerse y lastimarse severamente.

Cómo tratar una caída

A veces, a pesar de la mirada atenta de los adultos, los niños pequeños pueden sufrir alguno de estos accidentes caseros. En estos casos, y de acuerdo a las características de la caída, los padres pueden aplicarles hielo envuelto en un plástico, con el objetivo de evitar o reducir posibles inflamaciones o moretones, hasta el momento de la consulta con el especialista.

Si el golpe fue en la región de la cabeza, luego de la revisión correspondiente por el pediatra, los padres deberán de todos modos realizar una vigilancia domiciliaria durante las siguientes 24 horas, a fin de verificar que no se presenten síntomas que impliquen complicaciones como vómitos, dolores intensos o pérdida de equilibrio. Es normal que el niño continúe un poco asustado, pero si el llanto es persistente también deberá ser tomado en cuenta cómo una señal de alerta.

Por eso, si a pesar de todas las precauciones, el bebé sufriera una caída, es importante que los padres estén atentos y concurran a un centro médico, aún si la misma pareciera inofensiva y el niño aparentara encontrarse en perfecto estado de salud.  De esta manera, se pueden descartar golpes internos (que demoran en hacerse visibles) los cuales pueden traer consecuencias graves.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here